miércoles, 24 de febrero de 2010

Shouting in silence


No, no estoy enfadada, ni cabreada es sólo .... no sé como estoy, os lo voy a intentar explicar.



Estos días estamos de prácticas en la UCI y la verdad estoy aprendiendo muchas cosas, probablemente están siendo de las mejores prácticas hasta el momento dejando a un lado las de obstetricia para las que siempre tendré un recuerdo especial.

Y preguntareis por qué son las mejores, bueno, pues porque estoy aprendiendo, aprendiendo de verdad. Ahí va un gran secreto: La mayoría de los estudiantes de medicina mentimos como bellacos. No en el mal sentido, sino que cuando el médico nos pregunta si hemos oído un soplo decimos que sí, si nos dicen si hemos calculado el pulso decimos que también y así hasta el infinito. Cuando en realidad no hemos hecho nada de eso, por la vergüenza de estar delante del paciente probando durante 5 minutos a encontrar el mejor lugar para auscultar y que nos miren con cara de menuda la que me ha tocado.

Así que estando en la UCI donde una gran parte de los pacientes que hemos visto están sedados, estamos empezando a perder la vergüenza, a no quitar el fonen del tórax del paciente hasta haber oído en los 4 focos, a tomar todos los pulsos posibles, a palpar de verdad (nada de poner la mano y presionar un poco)...

Todo perfecto, todo perfecto hasta que la realidad te da en los morros, como esta mañana.

Acabábamos de ver a una paciente que tiene un Glasgow 3 (para los que no sepáis que es eso, es la manera que tienen los médicos de medir la consciencia de un paciente, en este caso está en coma). Normalmente salimos antes de que entre la familia, pero hoy íbamos pillados de tiempo y nos hemos quedado lavándonos las manos mientras pasaban.

Ese ha sido el momento, cuando los hijos se acercan a la madre y le dicen "Mamá despierta, vamos mamá" y tu no sabes debajo de que piedra meterte porque eres consciente que por más que griten, o la zarandeen no va a despertar, y entonces abre los ojos y te dicen "Oiga, que ha abierto los ojos", y tú, que no eres médico pero tampoco un no-médico, sabes que es un reflejo, pero no se lo puedes decir, así que tragas saliva y sueltas la primera respuesta políticamente correcta que te sale en ese momento.

No, no es que no supiéramos que medicina iba a ser así, es que saberlo y vivirlo, son dos cosas distintas.

Por lo menos el paciente del box de al lado hoy se ha despertado, le hemos desentubado y está casi, casi como una rosa :)

Escuchando: Woman is the Nigger of the World - John Lennon

1 comentario:

dardo dijo...

Esa sensación de verguenza en las prácticas la he tenido yo ejerciendo mi profesión el primer día.

Por mucho que te cuenten de como tomar el pulso hasta que no lo tomas no se oye.

A mi me pasa lo mismo. Saber mucho de redes y no saber ni como consultar la dirección IP del servidor sobre el que estoy trabajando y morirme de vergüenza.

¡Qué disfrutes las prácticas!